El Senado francés rechaza el «derecho constitucional» al aborto

EE.UU. protege a sus niños por nacer. Los estados legislan tras el fallo de la Corte Suprema de 2022
septiembre 30, 2022
El Senado de Francia rechaza el «derecho constitucional» al aborto, 19 de octubre de 2022.

La propuesta de la izquierda francesa de «blindar» el aborto incluyéndolo en la Constitución ha sido rechazada por la derecha mayoritaria en el Senado. Una señal importante en el panorama internacional y europeo, en particular para el naciente gobierno italiano.

La proposición de ley, apoyada por el gobierno, fue rechazada por 172 votos en contra y 139 votos a favor

El Senado francés, donde la mayoría está en manos de la derecha, rechazó el pasado 19 de octubre una proposición de ley que preveía la inclusión del derecho al aborto en la Constitución. La proposición, apoyada por el gobierno de Macron y suscrita por senadores de siete grupos políticos presentes en el Parlamento, fue rechazada por 172 votos en contra y 139 votos a favor. Pero la izquierda persistirá y ya hay otros dos proyectos similares para ser debatidos en la Asamblea Nacional, en Comisión el 9 de noviembre y el día 28 en sesión plenaria. No obstante, hay que señalar que para reformar la Constitución el proyecto de ley no solo debe ser aprobado por la Asamblea Nacional y el Senado, sino que además requiere ser ratificado en referéndum, un camino de difícil recorrido. 

La intención de la izquierda francesa es “blindar” el aborto en la Constitución para impedir que una ley parlamentaria lo anule. Y esto surge tras la sentencia de la Corte Suprema de EE.UU. de 24 de junio de 2022, que anuló el fallo Roe vs Wade, declarando que el aborto no es un derecho federal. De manera similar, en el Reino Unido, se pretende enmendar la ‘Declaración de Derechos’, un documento de 1689 que representa uno de los fundamentos del sistema legal inglés, con el fin de «proteger en el Reino Unido, el derecho a decidir de las mujeres», pero por ahora el gobierno conservador ha dicho no a incluir esta enmienda.

Nuevo escenario internacional en defensa del niño por nacer: el concebido sujeto de derechos

Tras la sentencia de EEUU y a la vista de lo anterior cabe plantear si se está perfilando un escenario internacional y europeo más favorable para el niño por nacer, en el que las fuerzas conservadoras se levantan en defensa del concebido. En Francia, la derecha ha rechazado la citada proposición de ley, y en Italia, el senador Maurizio Gasparri, nuevo Vicepresidente del Senado, ha presentado una iniciativa que quiere reconocer la subjetividad jurídica del niño por nacer. 

El senador Maurizio Gasparri, vicepresidente del Senado italiano.

En ITALIA, el senador de ‘Forza Italia’, Maurizio Gasparri, presentó un proyecto de ley en el Senado el 13 de octubre titulado «Modificación del artículo 1 del código civil relativo al reconocimiento de la capacidad jurídica del niño por nacer«. No es la primera vez que lo presenta, lo ha hecho en cada inicio de legislatura en los últimos años, pero ahora es el Vicepresidente de la Cámara y hay una mayoría de centro-derecha. El ordenamiento jurídico italiano es ambiguoen cuanto a la cuestión de si el niño por nacer es o no sujeto de derecho: por un lado el art. 1 del Código Civil asigna la subjetividad jurídica únicamente al niño nacido y por otro, hay una serie de normas que asignan la subjetividad jurídica al niño por nacer, Gasparri quiere eliminar estas incertidumbres y reescribir el art. 1, que queda como sigue: “El artículo 1 del código civil se sustituye por el siguiente: ‘Art. 1 (capacidad jurídica). 1. Todo ser humano tiene capacidad jurídica desde el momento de la concepción. 2. Los derechos patrimoniales que la ley reconoce a favor del concebido se subordinan al hecho del nacimiento”.

También en ESPAÑA se ha presentado una iniciativa parlamentaria en la misma dirección. El Grupo Parlamentario VOX tiene registrada en el Congreso una Proposición no de Ley en la que «El Congreso de los Diputados insta al Gobierno a promover las modificaciones oportunas de la vigente Ley del Registro Civil y demás normas concordantes para posibilitar la inscripción con plenos efectos jurídicos del nasciturus en los Libros del Registro Civil, a solicitud de uno o ambos progenitores, desde el momento de su concepción.»

La diputada Lourdes Méndez, portavoz de VOX en temas del derecho a la vida y de la comisión Derechos de la Infancia del Congreso.  

La proposición, registrada el 15 de marzo de 2021, aparece como una iniciativa pendiente de debate en pleno, https://www.congreso.es/public_oficiales/L14/CONG/BOCG/D/BOCG-14-D-238.PDF#page=29

En el texto, se señala que, aunque el ‘nasciturus’ «no sea una persona jurídica», sí «debe gozar» de la protección del ordenamiento como «bien jurídico protegido constitucionalmente». «Dicha protección se materializa en aceptar la aplicación de las normas y el reconocimiento de los derechos que le sean favorables». Este registro del ‘nasciturus’ presenta «numerosos beneficios para éste» y «adicionalmente para su familia», como por ejemplo el «mero reconocimiento de su existencia y de su eventual fallecimiento si el embarazo se frustra»; constituir un patrimonio para él; nombrarle titular o cotitular de empresas familiares; o inscribir la filiación registralmente en casos como procesos judiciales matrimoniales o hereditarios en curso. También permitiría a los progenitores solicitar la asignación de un médico especialista, cuando se prevea que lo requerirá; así como solicitar su nacionalidad, empadronamiento o las ayudas aparejadas a su nacimiento, entre otras medidas. Por todo ello, se propone que se pueda realizar esta inscripción del hijo «desde el momento de la concepción» cuando «así lo soliciten uno o ambos progenitores». Son ellos, quienes ejercerán «en su nombre los derechos que el ordenamiento le reconoce».

Estas iniciativas apuntan a cambiar la orientación sobre el tema de la protección del concebido, pero de manera gradualNo se está cuestionando la posibilidad del aborto, pero sí hay una oposición a otorgarle una mayor valoración como derecho, y por otra parte se trata de reconocer al nasciturus como sujeto de derechos. Incluso en los Estados Unidos no se ha cuestionado el aborto sino que se ha trasladado a la legislación de los estados individuales, que están legislando en favor del concebido y ya son diecinueve los que han ilegalizado el aborto en todas las etapas de la gestación. En Italia, tanto la nueva primera ministra Giorgia Meloni como Maurizio Gasparri han dejado claro que la Ley 194, que desde 1978 permite el aborto en determinados supuestos, no será derogada y que el énfasis está en las alternativas al aborto y el desarrollo de medidas incluidas en la misma para la protección de las madres y la promoción de la natalidad, todo un articulado que hasta ahora no se ha aplicado.  

Es evidente que reconocer derechos al niño por nacer desvirtúa las leyes del aborto, y mientras no sea posible derogarlas esta estrategia erosiona su aplicación. Y así en Italia, la izquierda ha reaccionado contra el proyecto de ley del senador Gasparri, señalando que “no hace falta derogar o modificar la ley del aborto, basta con aprobar el proyecto de ley de ‘Forza Italia’ y reconocer el derecho a la vida del niño por nacer para prohibir efectivamente la posibilidad del aborto”.

El gobierno de centro-derecha de Giorgia Meloni no se ha comprometido a derogar la ley del aborto, pero promoverá la protección de las madres, emprenderá políticas de ayuda que favorezcan la natalidad y reduzcan los abortos. La política familiar -defensa de la familia, la protección de las madres y la promoción de la natalidad- será una de las piedras angulares del recién estrenado gobierno italiano. Estas políticas son las que han reducido drásticamente el aborto en Polonia y Hungría.

En todo caso, las iniciativas en Italia y España para el reconocimiento de derechos al nasciturus, la subjetividad jurídica de todo ser humano desde su concepción, es un paso importante porque sólo el plantearlo y debatirlo lleva a marchar en la dirección correcta: la derogación de las leyes de aborto en Europa.